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La triste despedida para el ltimo campen
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Un grupo de fanáticos brasileños insultaron a sus jugadores al abandonar Alemania, mientras el técnico Carlos Alberto Parreira pidió que no comience una "caza de brujas" y Ronaldinho abogó por "planificar el futuro", en el difícil "día después" del campeón depuesto en Alemania 2006.
Primero fue Roberto Carlos, señalado hasta por Pelé como supuesto responsable del gol de Thierry Henry que dio la victoria de 1-0 a Francia, quien optó por no responderle a los hinchas al tomar un taxi rumbo al aeropuerto.
Pero luego fueron muchos más los jugadores que subieron al autobús que los llevó hasta el aeropuerto, en medio de gritos de "hijos de puta" y "ladrones" de unas decenas de fanáticos agolpados ante las puertas del hotel.
"Hoy es día de que cicatricen las heridas y pensar en lo que ocurrió, pero no de caza de brujas", pidió Parreira, quien dijo que resolverá si sigue o no cuando finalice el Mundial, en medio de rumores que señalan a Vanderley Luxemburgo como su sucesor.
"El fútbol no es una ciencia exacta y no sé explicar exactamente qué ocurrió. Esperábamos más y creo que podríamos haber jugado mejor", dijo Parreira en relación con la pobre actuación de Brasil.
Parreira consideró "natural" que se hable de "recambio" en el plantel y pidió que comience a planificarse el futuro, como también hizo Ronaldinho, otra de las pocas voces de hoy.
"Tenemos que pensar ya en un plan para el futuro. Es preciso tener mucha fuerza en ese momento", afirmó hoy Ronaldinho, horas antes de abandonar Alemania, donde apenas anotó una asistencia de gol en cinco partidos, poco para quien había llegado como nuevo "rey del mundo".
"Sólo tuvimos dos tiros al arco", graficó Pelé, desplazado por Ronaldo como máximo artillero de Brasil en Mundiales, pero no en su condición de tricampeón y tampoco por Ronaldinho en su condición de rey mundial.
La labor toda de Brasil fue tan opaca en la derrota del sábado 1-0 ante Francia que el médico José Luis Runco se vio obligado a precisar que ningún jugador sufrió problemas físicos, inclusive Kaká y Robinho, que llegaban con lesiones.
Pero Ronaldinho, coinciden los críticos, tiene edad para desquitarse en Sudáfrica 2010, a diferencia de otros jugadores, especialmente el capitán Cafú, de 36 años, aunque éste sorprendió al afirmar que quiere seguir jugando en la selección.
"El fútbol es mi vida. Creo que no podemos abrir la selección de modo indiscriminado a los jóvenes, es necesario un mix con gente experimentada y por eso quiero seguir aportando", expresó Cafú, quien afirmó que sueña con jugar en 2010, aún con 40 años.
Sin embargo, Cicinho, su reemplazante natural, afirmó que "en esta Copa Cafú merecía jugar y lo hizo muy bien", pero advirtió que ahora él buscará ser el titular, liderando una generación que incluye los nombres de Kaká, Robinho, Julio César, Juan, Luisao, Fred y Adriano.
"La selección se acabó para mí. Se acabó de una forma ruin. Es una sensación de tristeza total", precisó en cambio Juninho Pernambucano, de 31 años, quien agregó que "es preciso pensar que los más jóvenes pueden hacer otro equipo. Todos los que llegamos o pasamos los 30 años, le debemos dejar paso a los más jóvenes para Sudáfrica 2010", añadió.
Sin mencionarlos, Juninho Pernambucano pareció aludir no sólo al capitán Cafú (36 años), sino también a Roberto Carlos (33), los arqueros Dida (32) y Rogerio Ceni (33), Zé Roberto (31), Emerson (30), Gilberto (30) y, tal vez, Ronaldo, en el límite con sus 29 años y continuos problemas físicos, que le impedirían jugar un quinto Mundial.
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