En los últimos años, el sistema financiero argentino ha tenido un crecimiento sostenido con buena solvencia y liquidez.
Sin embargo, la industria financiera enfrenta dos grandes desafíos estratégicos a mediano plazo: el desarrollo sin precedentes de la tecnología y la gran cantidad de argentinos no bancarizados.
La existencia de más de cinco millones de personas dentro de la población económicamente activa no bancarizadas representa una gran oportunidad para el sistema financiero, dado que la incorporación de nuevos segmentos de mercado aumenta la base de fondeo necesaria para abastecer la demanda de crédito de la población.
Para hacer sustentable esta inclusión financiera, es indispensable crear las condiciones culturales y encontrar las herramientas de ahorro en moneda local a plazos más largos para completar así el círculo virtuoso.
Junto con la bancarización de estos nuevos sectores, el gran desafío para la próxima década es el que plantea el avance de la tecnología en todos los ámbitos de nuestras vidas y del que los bancos no somos ajenos.
A partir de las transformaciones culturales, tecnológicas y económicas que supone el uso de las redes sociales, es probable que en un futuro cercano un gran porcentaje de las transacciones financieras se realicen sin intermediación. En ese caso, los bancos podrían tener el rol de procesadores, analizando o calificando la reputación de sus clientes, los riesgos en las transacciones y la gestión de seguros vía canales electrónicos.
Por citar un ejemplo, el "crowfunding" permite que cualquier persona pueda fondear proyectos con potencial en forma directa, sin la intervención de entidades financieras.
El desafío para los bancos será administrar de manera eficiente los datos que hoy provee la tecnología (por ejemplo las redes sociales) y transformar esa información en conocimiento. De esta forma, el mejor banco será aquel que más y mejor conozca a sus clientes, facilitándoles la realización de sus transacciones por medios electrónicos como complemento a la atención en sucursales.
Con 127 años de historia, y una apuesta permanente por el futuro, en Banco Hipotecario nos imaginamos participando de un sector que en los próximos años vivirá una fuerte transformación, para ello utilizaremos la tecnología como aliada para mejorar nuestros servicios con el objetivo de lograr la inclusión financiera de más sectores de la población.